La corrección publicada en el BOE modifica las condiciones sobre los elementos que pueden tener los aspirantes durante la prueba de Formación Sanitaria Especializada de 2027 y deja su regulación a las instrucciones específicas del examen.
Una prueba de cuatro horas y media, un llamamiento que comienza a las 13:00 horas y un examen que se inicia a las 14:00. En total, los aspirantes a las pruebas de Formación Sanitaria Especializada (FSE) de 2027 deben permanecer vinculados al proceso durante un mínimo de cinco horas y media.
Y ahí surgió la polémica: ¿podían los aspirantes comer durante ese tiempo?
La convocatoria original, publicada en el Boletín Oficial del Estado el pasado 10 de agosto, establecía que los candidatos únicamente podían tener sobre la mesa la documentación identificativa, los útiles de escritura y una pequeña botella de agua transparente y sin etiqueta.
No se contemplaba expresamente la posibilidad de disponer de alimentos.
La situación ha cambiado después de que el Sindicato de Médicos y Facultativos de Madrid (SIME), federado en CSIT UNIÓN PROFESIONAL, presentara un recurso potestativo de reposición contra estas restricciones.
¿Qué son las pruebas de Formación Sanitaria Especializada?
Las pruebas de Formación Sanitaria Especializada (FSE) son los procesos selectivos mediante los que se accede a las plazas de formación sanitaria especializada, entre ellas las correspondientes a Medicina (MIR), Enfermería (EIR), Farmacia (FIR), Psicología (PIR), Biología (BIR), Química (QIR) y Física (RFIR).
Se trata, por tanto, de una prueba determinante para miles de profesionales sanitarios que aspiran a obtener una plaza de formación especializada.
En la convocatoria de 2027, el ejercicio tiene una duración de cuatro horas y media. Sin embargo, el proceso comienza antes: el llamamiento está previsto a las 13:00 horas y el examen comienza a las 14:00 horas. En la práctica, los aspirantes deben permanecer vinculados al proceso durante un mínimo de cinco horas y media.
Precisamente esta circunstancia fue uno de los argumentos planteados por SIME para cuestionar las restricciones inicialmente establecidas sobre alimentos y bebidas.
¿Qué es un recurso potestativo de reposición?
Aquí encontramos una figura jurídica especialmente relevante para quienes preparan oposiciones y procesos selectivos.
El recurso potestativo de reposición es un recurso administrativo que permite solicitar al mismo órgano que dictó un acto administrativo que lo revise.
Se denomina potestativo porque, con carácter general, su presentación no es obligatoria antes de acudir a la vía contencioso-administrativa. El interesado puede optar por presentar el recurso de reposición o acudir directamente a los tribunales, en los términos establecidos legalmente.
Su regulación se encuentra en los artículos 123 y 124 de la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas.
En este caso, SIME presentó el recurso el 12 de agosto, cuestionando las restricciones inicialmente previstas para los aspirantes. Apenas unos días después, el Ministerio de Sanidad publicó una corrección de la convocatoria que modifica la redacción de las instrucciones generales.
Un cambio que puede parecer pequeño, pero no lo es
La convocatoria inicial establecía que los aspirantes únicamente podrían disponer sobre la mesa de la documentación identificativa, los útiles de escritura y una pequeña botella de agua transparente y sin etiqueta.
La corrección publicada el 21 de agosto introduce una modificación significativa: añade la posibilidad de disponer de «lo que se indique en las instrucciones».
Esto significa que la regulación deja de establecer un listado cerrado en las instrucciones generales y permite que las instrucciones específicas del examen determinen qué otros elementos podrán utilizarse.
SIME reclama que entre ellos se incluyan alimentos fácilmente identificables y controlables, como fruta troceada, barritas energéticas o frutos secos, así como las medidas necesarias para garantizar una adecuada hidratación y el acceso a alimentos, líquidos, glucosa o medicamentos cuando existan razones médicas que lo justifiquen.
Un avance importante para los futuros opositores
Más allá de la cuestión concreta de los alimentos, esta rectificación tiene una lectura especialmente interesante para quienes preparan oposiciones y otros procesos selectivos.
El caso demuestra que las condiciones de realización de un examen no son necesariamente inamovibles. Las bases y las instrucciones de un proceso selectivo pueden ser objeto de impugnación cuando se considere que determinadas medidas resultan desproporcionadas o pueden afectar a los derechos e intereses de los aspirantes.
La modificación introducida por Sanidad supone, por tanto, un avance relevante en la búsqueda de un equilibrio entre la seguridad y el control de una prueba selectiva y unas condiciones razonables para quienes deben realizarla.
Para un opositor, conocer estos mecanismos jurídicos resulta fundamental. No solo es importante saber estudiar el contenido del temario: también lo es conocer qué derechos tiene como aspirante, qué decisiones administrativas puede impugnar y qué recursos tiene a su disposición.
Y este caso constituye un buen ejemplo práctico de ello: un recurso administrativo ha conseguido que una previsión inicialmente restrictiva sea revisada y que se abra la puerta a una regulación más flexible mediante las instrucciones específicas del examen.
Ahora habrá que esperar a la publicación de esas instrucciones para conocer qué alimentos y elementos podrán finalmente introducir los aspirantes en el examen FSE 2027.
¡Enhorabuena a SIME por pensar en los futuros aspirantes!


















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